Todo apunta a un principio muy antiguo para el primer momento de la ciencia, pasar de las preguntas grandes, grandes como acertijos divinos con la respuesta escrita en divino, a las preguntas aparentemente intrascendentes, pero con una propiedad maravillosa: eran (y son) potencialmente susceptibles de respuesta, mientras todo continúa flotando y cayendo, saltando y pereciendo voy a tomar esa gran responsabilidad.
*Con el favor de la pluma de Ruy Pérez Tamayo.
Villanerías de Hoy y Siempre presentó.
Sublevación de la desmemoria. Espacio de cuentillos y elucubraciones. Denuncias de mis villanos habitantes. Olvido del olvido.
viernes, marzo 28, 2014
jueves, marzo 20, 2014
Tres tiempos.
En un primer momento era un peso tremendo incalculable e imperceptible, habitaba toda la distancia de líneas entre cada uno de mis puntos, era un peso que atragantaba, sofocante, tenía en cada aparición una composición de sonidos que nadie más podría escuchar sin caer en severa ansiedad, planteado de manera laxa eso era lo primero. Una persona con el ceño fruncido y dolores terribles en sus ocho cabezas, una furia al parecer, porque era a lo que se parecía su situación, un permanente estado de furia que pasaba al lamento penoso cuando se agotaba. De ese momento al siguiente han pasado tantos años como se han podido dejar pasar. Con perdidas y daños irremediables pero con una suerte muy perra que traía constantemente inversión extranjera. Llego un rato de cortar el ancla y se soltó arbitrariamente a flotar. Toca tan abruptamente y torpe, como la descripción de la transición, aprender a volantear, y hacer el volante y los frenos, y las velocidades, las anclas de diferentes pesos y materiales independientes con tecnología anti dependiente, las velas, los remos, los equipos comunicadores y más de las tecnologías anti tontería. Toca aprender hacer todo eso. Bla.
Villanerías de Hoy y Siempre presentó.
Villanerías de Hoy y Siempre presentó.
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